Me hubiese gustado contarte que cuando vos asumías yo estaba terminando la secundaria. Que no me importaba la política, que por pocos meses no tuve la oportunidad de votarte. Votarte simplemente porque no lo quería al otro.
Me hubiese encantado decirte, que mientras descolgabas los cuadros de quienes mancharon nuestra historia yo estaba trabajando con mucho esfuerzo para pagarme la universidad, que dormía muy poco, y que comía porquerías a las apuradas. Que a mis viejos siempre les costó mucho todo, pero que no hace falta corregir ese “todo” porque nunca nos faltó nada.
Hubiese querido hablarte de mi abuela, que hoy vive con nosotros porque perdió todo, porque toda su vida laburó en negro para sostener ella sola una familia. Contarte que hace poco se jubiló, y que se pone contenta cada vez que nos puede dar un gusto, regalarnos una pavada.
Quisiera haberme tomado un café con vos y decirte honestamente que siempre fui ambicioso, pero que nunca pensé llegar a este lugar en el que estoy ahora, decirte que me hiciste volver a creer en que los argentinos no somos los peores, que todo lo de afuera no es mejor.
Que en ese café, sentados los dos me contaras una idea, un proyecto de los tantos que tenías en mente y que por algún motivo vieras algo bueno en mí y me dejaras participar en él.
Nací en una época con coletazos de miedo, me crié en una de fantasías que nunca nos tocaban de cerca, dí mis primeras opiniones en medio de saqueos y muerte. Me hago hombre en un momento de esperanza, de reenamoramiento con lo que nunca debió dejar de ser.
Hubiese querido no tener que usar el pluscuamperfecto en estas frases y, aunque sea, darte un abrazo y decirte “Gracias”.
Ayer pensé que perdí la oportunidad de verte, de saludarte, pero me equivoqué. Me equivoqué porque estabas presente en cada uno de los pibes que hoy levanta una bandera, que grita con euforia estar a disposición de los ideales y del modelo que dejaste.
Pibes como yo, que nunca en su vida hubiesen imaginado este sentimiento de dolor y tristeza porque no nos pudimos tomar un café con vos y contarte como nos afectaste para bien.
Hoy estancado en el corazón está ese sentir de compromiso, de deuda. Y si hay algo que nos enseñaste en este tiempo, es que las deudas hay que pagarlas.


Qué lindo que escribís lauchita. Te banco en todas. Hoy nos damos ese merecido abrazo que ambos necesitamos.
wow.. q profundo laucha..
Hermosa carta y no… no me sorprende de vos. Sé que sos un tipo sensible y que hay cosas que te pegan fuerte. El dolor a veces es una maestra fea a la que con el tiempo llegás a agradecerle que haya estado a tu lado para enseñarte algunas cosas que de otras maneras no te hubieras dejado enseñar. Que la sensibilidad te haga llegar más profundamente al corazón de nuestro Señor para dejarte acariciar por El y llenarte en tus anhelos profundos. Un abrazo.
[...] This post was mentioned on Twitter by Darío Acosta and Matías Orange, Pedro Agustín Cela. Pedro Agustín Cela said: RT @noblezalaucha: Quería despedirme de alguna forma. http://fb.me/Fmzu0I5q [...]
Gracias por compartir lo que sentís, creo que en tus palabras expresás a muchos en los 20 y tantos que sienten les hubiera gustado estar cerca de Nestor antes, que el tiempo se adelantó, se fue y ahora hay que seguir sin él, con una gran nostalgia.
Pensábamos que iba a estar más tiempo, todos, sin diferencia de edad. Es terrible decirlo pero parece una muerte con un propósito para los que quedan, sacudió, definió, sirvió para notar que no había muchos otros a los cuáles seguir, y por eso mismo plantó esa necesidad de ser parte de una comunidad, actuando en la política, en el partido que sea que represente lo que pensás.
Si algo define lo que significa su partida es inspiración, inspira a comprometerse y eso no puede ser nunca malo.
Un abrazo.
Muii lindas palabras …
He llorado leyendo tus palabras. He llorado de emoción, de alegría, de tristeza, de esperanza!
Estoy segura de que los sueños que tenemos son posibles si, como Néstor, creemos en ellos. Sé que un mundo mejor es posible y que depende de lo que hagamos con nuestras vidas.
Lo que sentí la semana pasada, con la partida del ex presidente fué muy duro y me es difícil de explicar. Sin lugar a dudas nos es para muchos una gran inspiración, nos inspira a creer, a realizar a pensar que las utopías son posibles hacerlas realidad.
Gracias por tus sentidas palabras! Un saludo!
Laucha, hernmoso lo que escribiste! Todos somos necesarios para seguir luchando y apoyando a Cristina.
Besote
realmente sos un agradecido,que bueno y que bien lo expresaste desde tu experiencia.Y aunque el dolor nos lleva a ser poco obgetivos y poco realistas ya que nadie es un todo absoluto.
Laucha, no estaré de acuerdo con este gobierno, ni con la idolatrización de los gobernantes. Pero me gustó mucho lo que escribiste, se nota el sentimiento en serio.